Para mamá

Mamá y yo
Mamá y yo, hace algún tiempo

Dice una expresión popular que una imagen vale más que mil palabras. Como amante de las letras que soy, además de periodista de profesión y escritora por vocación, no debería estar de acuerdo con esa aseveración. Pero debo reconocer que, en algunos casos, es acertada. Y para muestra, un botón. Porque la imagen con la que hoy acompaño esta entrada creo que sí vale más que mil palabras. Las de la foto somos mi madre y yo hace ya algún tiempo, que es una forma delicada de decir una eternidad. Es una de mis imágenes favoritas del álbum familiar, y si hoy la muestro públicamente, a pesar de lo celosa que soy de mi intimidad, es porque creo que ilustra a la perfección lo que vengo a contar.
Y es que para mí, esta imagen, deteriorada ya por el paso de los años y a punto de adquirir tonalidad sepia, es la viva expresión del amor de una madre, una madre que tengo la suerte de que sea la mía. Ese amor que mil palabras no serían capaces de expresar, pero que dejan bien patente esa mirada, esa sonrisa y esos brazos protectores.
A ese amor de madre es al que Playa de Ákaba quiere dedicar uno de sus últimos proyectos, una antología de relato breve que Noemí Trujillo me ha pedido que coordine, a lo que he accedido gustosa. ‘Carta a la madre’ es el título de ese nuevo libro colectivo que estamos preparando, un libro que pretende rendir un sincero homenaje a nuestras madres, esas mujeres que nos dieron la vida y que se han desvivido y se desviven por nosotros. A ellas se lo dedicamos para tratar de devolverles una mínima parte de todo lo que nos han dado.
En cuanto a mí, no solo le dedico a mi madre este libro y el relato que escribiré para él, sino también esta entrada de blog. Porque creo que se lo merece por su cariño y su apoyo incondicionales, sin los cuales estoy segura de que hoy no sería quien soy ni estaría donde estoy. Y porque, aunque hoy, a sus noventa y cuatro años, ya no puede sostenerme entre sus brazos protectores, su mirada y su sonrisa siguen reflejando, cada vez que me acerco a ella, el mismo amor que en esa imagen de hace más de cinco décadas.

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